Aunque a muchas celebridades les ha picado el gusanito del diseño, cabe señalar que no todas nacieron para hacerlo. Muy pocas tienen la credibilidad de una Gwen Steffani o una Rachel Bilson, quienes no sólo impactan con su estilo sin mucho esfuerzo, sino también saben lo que le gusta a sus fans en materia de moda.
Ya Bono tiene alguien que lo ayude a promover una mejor calidad de vida para Africa... A ver qué se inventa Bilson para Haití.
¿Qué te parece que las celebridades usen sus recursos para ayudar a países pobres? ¿Es necesario o lo hacen por llamar la atención?