
Adiós maquillaje cargado, adiós brillo, adiós color. La mayoría de los diseñadores están de acuerdo en que, para la temporada de otoño 2010, lo que impera son los colores suaves, los labios rosados pálidos, rostros lozanos, poco rubor, sombras minimalistas y expresiones neutrales.
Ese fue el saldo en cuestión de maquillaje en las pasarelas de Marchesa, Michael Kors, Carolina Herrera y hasta The Row, por Mary Kate y Ashley Olsen en la Semana de la Moda de Nueva York.
Hubo una época para los ojos ahumados, y definitivamente, no es esta. Hubo un momento para los labios rojos, y ya pasó. Sin duda, el protagonista aquí es el rostro saludable. Estamos frente a un look exageradamente natural, juvenil, inocente, similar a una muñeca de porcelana.